BUENOS AIRES | LA NACIÓN / GDA

Antes que la Policía Metropolitana de Buenos Aires pudiera detener a ningún delincuente, su ex jefe y subjefe fueron removidos. En un complejo caso de espionaje, los dos hombres colocados por Mauricio Macri lo defraudaron antes de ejercer.

El ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge "Fino" Palacios, acusado de espionaje, compareció ayer ante la Justicia y se declaró inocente, aunque aún sigue detenido.

Palacios había sido superintendente de Investigaciones de la Policía Federal, pero fue desplazado por el entonces presidente Néstor Kirchner luego de que una escucha telefónica lo vinculara con un imputado en el secuestro y asesinato de Axel Blumberg. En julio lo nombraron jefe de la Policía Metropolitana de Buenos Aires, entidad que el gobernador Mauricio Macri creó el año pasado "para fortalecer a la Policía Federal".

El 25 de agosto, tras casi un mes y medio de durísimas críticas, Palacios renunció a su cargo alegando motivos personales, cinco semanas antes de que la Justicia resolviera procesarlo como "partícipe necesario del delito de encubrimiento, autor penalmente responsable del delito de abuso de autoridad y autor del delito de violación de medios de prueba" en la investigación del ataque a la AMIA.

En la noche del martes fue detenido por invadir la intimidad de Sergio Burstein, falsear en cuatro ocasiones las constancias de causas judiciales de Misiones en las que se ordenaron esas escuchas telefónicas y también por abuso de autoridad agravado. Además, se comprobó que intervino teléfonos de empresarios, de ejecutivos y de sus esposas. Entre los escuchados había cuatro ejecutivos de Supermercados Coto; Sergio Leonardo, cuñado de Mauricio Macri, y el hermano de Juan Navarro, del grupo Exxel.

Aunque Palacios se declaró inocente ayer ante el tribunal, el juez Norberto Oyarbide aclaró que permanecería detenido "por todo el perjuicio que puede traerle a la investigación".

OTRO CASO. Hace casi un mes que la Justicia descubrió llamadas cruzadas entre Osvaldo Chamorro, entonces jefe de la Policía Metropolitana, y Ciro James. James, empleado del Ministerio de Educación, era un ex policía federal que intentaba ingresar en la fuerza de seguridad porteña y fue detenido por realizar escuchas ilegales.

El martes Chamorro fue removido de su cargo, después que hallaran pruebas de sus vínculos con James. Si bien el subjefe no incurrió en delito porque consultó datos públicos, sus actos fueron "una falta de ética", según el ministro de Justicia y Seguridad capitalino Guillermo Montenegro.

En la computadora de Chamorro había registros de investigaciones sobre el jefe de gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y de legisladores de la oposición. También encontraron pedidos de datos comerciales de unas 450 personas, entre las que se encontraban el director del diario La Nación, algunos implicados en homicidios y laboratorios de especialidades medicinales.

Macri. Quien era considerado el hombre fuerte de la oposición, Mauricio Macri, sufrió un duro golpe tras el incidente de espionaje registrado. Su candidatura presidencial para 2011 tendrá como antecedente su gestión como jefe de gobierno de la Capital, y el hecho de que su buque insignia -la Policía Metropolitana- se hunda así no le afecta positivamente.

También es cierto que su batalla no es sencilla, porque la Policía Federal no es afín a un nuevo cuerpo armado en la ciudad de Buenos Aires, y porque el gobierno nacional tampoco se permitiría que Macri -y no los Kirchner- gane la contienda por la seguridad.

Desde Madrid, donde se reunió con el rey Juan Carlos, Macri decidió la expulsión de Chamorro y confió estar preocupado por lo que sucede en su ciudad. "Sigo pensando que necesitamos nos dejen trabajar tranquilos en favor de los vecinos de Buenos Aires", declaró.

Y aunque sus principales aliados políticos, Francisco De Narváez y Felipe Solá, hayan hecho declaraciones públicas cautas, otros dirigentes del Pro mostraron preocupación.

Para un ex funcionario nacional que milita en el partido, "es preocupante lo que pasa. Todos los días va escalando y teniendo derivaciones complicadas".

El jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ratificó ayer al ministro de Justicia Guillermo Montenegro, quien a su vez reconoció la responsabilidad política de los nombramientos y errores en la gestión.

"Esta es una situación grave. En algún punto pecamos por la gestión y tratar de que esto fuera para adelante lo más rápido posible teniendo en cuenta cuál era la principal necesidad que teníamos, y en algún punto dejamos de lado el tema político", indicó Montenegro.

Las cifras

450 Es la cantidad de personas que el subjefe de la Policía, Osvaldo Chamorro, espiaba a través de una base de datos pública.

Acusados

Ciro James: detenido en octubre por espionaje. Encontraron en su casa una valija de espionaje telefónico y cámaras utilizadas para vigilancia.Trabajaba en el Ministerio de Educación.

Osvaldo Chamorro: destituido por recabar datos del jefe de gabinete de Buenos Aires y más de 450 empresarios. Era subjefe de la Policía Metropolitana.

Jorge "Fino" Palacios: detenido por falsear documentos, abuso de autoridad agravado e intervenciones telefónicas. En agosto había renunciado a la jefatura de la Policía Metropolitana.